Introducción al Content Marketing 3: el Vídeo en Marketing de Contenidos

Una imagen vale mas que mil palabras… ¿Cuál es entonces el precio de un vídeo en Marketing de Contenidos, que puede llegar a componerse de cientos y de miles de imágenes? Decir incalculable es una forma de hablar, pues es perfectamente calculable y depende en gran medida del impacto que genera en el Social Media y en la posición que alcanza en las listas  de buscadores.

 

Sin duda, el vídeo en marketing de contenidos ocupa un lugar destacado. En primer lugar, un vídeo hace que los usuarios permanezcan durante más tiempo en nuestra página, incidiendo directamente sobre el SEO. En segundo lugar, permite una vinculacion directa con plataformas sociales como Youtube o Vimeo si nuestro vídeo está embebido, lo que permite impactar doble o triplemente sin estar realizando duplicación de contenido, asunto peliagudo y poco recomendado si editamos realizando marketing de contenidos.

Hoy es más fácil que nunca grabar UN VÍDEO con una calidad visual semiprofesional. Muchos de nuestros dispositivos móviles cuentan con un sistema de grabación full HD que, a su vez, incorpora un software de filtros y edición automática que facilitan su personalización. Este hecho no debe hacernos creer que sin conocimientos ni experiencia, gracias al avance de la tecnología, podemos realizar producciones gratuitas que se equiparen a aquellas que haría un equipo de realizadores profesionales. Para nada. Tenemos que decidir, desde el principio, si queremos apostar por invertir económicamente en este medio o si preferimos invertir nuestro tiempo, sacrificando a veces la excelencia del resultado. Ello dependerá de varios factores: presupuesto, creatividad, tipo de contenido, público al que va destinado y, sobre todo: MEDIO AUDIOVISUAL EN EL QUE SE EMITIRÁ. Es evidente que no es lo mismo grabar un vídeo que se va a emitir en televisión que otro que quedará alojado en un sitio web que visualizarán los usuarios que pasen por allí.

Puesto que este artículo forma parte de una Introducción al Marketing de Contenidos, nos centraremos en los vídeos que se alojan en servidores y que, por lo general, tienen una factura casera. Que nadie se lleve a engaño: estos vídeos son los más consumidos en todo el mundo, sí, pero por lo general, producen menos impacto en quien los ve. Se suben miles de vídeos al día a las distintas plataformas de alojamiento en la web, más de 100 horas  de vídeo CADA MINUTO, ¡¡¡1 DÍA DE GRABACIÓN CADA 15 SEGUNDOS!!! Eso significa que situar el nuestro en un puesto relevante puede resultar tarea imposible. Por ello, no debemos enfocarnos en la plataforma digital en la que coloquemos el vídeo, sino en la estrategia de marketing en la que el vídeo será un elemento más de una serie de canales combinados de contenidos.

Para empezar: 5 principios obligatorios si queremos tener éxito con nuestro vídeo en Marketing de Contenidos

En este artículo trataremos el tema utilizando como ejemplo YouTube, el principal dominio de vídeos en el mundo, con más de 1000 millones de  visitas al mes. Hay que aclarar, sin embargo, que existen otros hostings de vídeos a veces preferibles, dependiendo de nuestro sector empresarial y del tipo de demanda.

Como máximas generales:

  1. Hay que pensar el título del vídeo. No basta con poner lo primero que se nos ocurra. La primera palabra del título puede ser la más importante; tratemos de adaptar el título a ese principio. Eso sí, no lo hagamos sacrificando la naturalidad del lenguaje.
  2. Hay que enlazar. En nuestra web debe haber un link que lleve al vídeo. El mejor recurso posible es el de introducir el mismo vídeo insertado en nuestro blog, usando la misma herramienta embed que Youtube nos facilita.
  3. Hay que etiquetar. Como hemos dicho, las palabras del título son importantes (las Keywords). También lo son las que utilicemos para etiquetar el vídeo en la sección de tags de Youtube.
  4. Hay que ganarse suscriptores. Youtube pertenece a Google, y Google determina la relevancia del contenido en la Web. Lo hace a partir de algoritmos que varían con el tiempo y se adaptan a las tendencias de los usuarios, aunque es cierto que también los usuarios nos adaptamos a esos algoritmos, de modo que Google y nosotros retroalimentamos un sistema en el que la participación y la interacción son fundamentales. Nos toca llamar la atención con nuestros vídeos para sumar suscriptores, igual que hacemos con el blog. La diferencia es que la base de datos no es nuestra, sino de Youtube, pero el poco o nulo control que tenemos sobre ella es suficiente como para fundamentar estrategias alternativas de marketing. Porque no olvidemos algo esencial: Youtube es algo más que un lugar de alojamiento de vídeos. Es una Red Social.
  5. Hay que conseguir SEO. Recordemos que el SEO es el posicionamiento de un link, una página o un archivo dentro de una lista generada a partir de un campo de búsquedas. Si bien no nos cansaremos en todos nuestros artículos de insistir lo importante que es a todos los niveles, aquí diremos que también lo es para nuestros vídeos. Conseguir un buen posicionamiento de uno de nuestros vídeos dentro de las listas de Youtube, también es conseguirlo dentro de Google y favorece (mucho) el posicionamiento de nuestra página Web y de nuestro Blog.

7 claves para grabar nuestros vídeos en Marketing de Contenidos

Evidentemente, para poder cumplir las máximas anteriores, es necesario que ya tengamos un vídeo grabado. Algunas empresas cometen el error de lanzarse a la grabación de vídeos sobre cualquier elemento corporativo que consideran atractivo sin haber planificado de antemano principios fundamentales para que su producción tenga éxito. Es verdad que somos hijos del celuloide y eso nos da una ventaja increíble al enfrentarnos a la creación de una película propia, pero si no somos conscientes de cuáles son los pasos que debemos dar antes de entrar en su creación, el resultado obtenido puede ser contrario al deseado. Y en el caso del vídeo, precisamente porque todos somos hijos del celuloide, tenemos tan enraizado los recursos del lenguaje cinematográfico que un leve error de montaje o de iluminación puede convertir un contenido interesante en un mero chiste.

Estos son nuestros consejos:

  1. PLANIFICACIÓN. En todos los canales de contenidos que empleemos, la planificación es obligatoria. Todos los elementos que introduzcamos deben formar parte de un plan preestablecido. Curiosamente, tanto más éxito tendrá el vídeo cuanto más espontáneo parezca. Pero la espontaneidad y la naturalidad son producto de un estudio calculado, de un sistema de engranajes perfectamente calibrados. Todo el tiempo invertido en la planificación incide positivamente en el tiempo posterior dedicado a otras tareas de producción, y marca la diferencia entre un mal vídeo y un buen vídeo atractivo y efectivo. Para ello, lo primero que haremos será preguntarnos: ¿Qué queremos hacer? ¿Qué objetivos tenemos? ¿Hacia quién va dirigido?… Las respuestas que demos a estas preguntas determinarán el tipo de vídeo que queremos realizar.
  2. DURACIÓN. Un vídeo de empresa debe ser corto y conciso. Una duración excesiva interrumpe la comunicación con el receptor, quien seguramente no terminará de verlo. La falta de experiencia nos lleva en ocasiones a querer incluir toda la información que tenemos en la cabeza, lo cual solo puede resultar abrumador para quien tiene que asimilarla. Es mejor concretar en un punto informativo y grabar tantos vídeos individuales como necesitemos para completar todo el contenido que queremos comunicar.
  3. GUIÓN.  Para ser breve y conciso es necesario que preparemos un buen guión que no será más que la expresión y traducción de todo el plan establecido en el primer punto. El lenguaje verbal debe apostar por frases cortas y motivacionales, huyendo siempre de la jerga técnica, y debe estar subordinado a la imagen, elemento principal del vídeo. Conviene que la exposición de ideas sea más conceptual que descriptiva, centrándose en los principal.
  4. CALIDAD DE LA GRABACIÓN. La alta definición es obligatoria. Es la mejor manera de asegurarnos que el vídeo se va a ver igual de bien en el medio que sea y, además, garantiza por su parte una carta de presentación seria y sin distorsiones.
  5. ELEMENTOS AUDITIVOS. Voces humanas, banda sonora y sonidos ambientales son recursos naturales de este medio, y no cuidarlos supone dar al traste con nuestros propósitos. Si no disponemos de personas cuya voz nos pueda proporcionar autoridad o presencialidad, adaptaremos el guión para eliminar este recurso. Si los sonidos ambientales producen distorsión o distracción, habrá que sustituirlos por otro tipo de sonido. Y siempre que dispongamos de una banda sonora, debe estar libre de derechos de autor o debemos ser poseedores de los mismos.
  6. POSTPRODUCCIÓN. Si no contamos con un equipo profesional, siempre podemos recurrir a programas informáticos que nos faciliten las herramientas de montaje y efectos visuales necesarios para mejorar el resultado. Nuestro consejo es que nunca se ha de publicar un vídeo que no haya pasado por edición posterior a la grabación. Colocar en la red un vídeo en el que no se hayan cuidado aspectos técnicos básicos como la continuidad o el montaje, suscita la risa y, por tanto, la ridiculización del resultado. Siempre es positivo introducir en el vídeo una cabecera y unos créditos finales: se consigue imagen de profesionalidad con economía de recursos.
  7. RED DE COMUNICACIÓN. Dentro del Marketing de Contenidos, una buena estrategia es aquella que permite la combinación de una serie de herramientas dispersas que terminan confluyendo en un solo lugar: nuestra Web. Si colocamos un vídeo en Youtube, debemos referenciarlo en nuestras cuentas sociales (facebook, twitter, google+, linkedin…) e incluirlo con un embed en nuestra propia página web. Si, además, lo insertamos con ese embed dentro de nuestro blog como complemento de un artículo, mejor que mejor. De este modo, hemos utilizado un solo producto (el vídeo) y un solo alojamiento (Youtube) para hacernos oir y ver en múltiples plataformas que, a su vez, por mediación de nuestras comunidades, hacen de altavoz.
Si estamos haciendo un vídeo en Marketing de Contenidos, ¿qué tipo de vídeo nos conviene?

Si bien cada campaña de marketing es única y merece un estudio concreto, los formatos o tipologías de vídeo que podemos producir son limitados. Esto, en contra de lo que pueda parecer, no reduce sus posibilidades creativas, todo lo contrario: gracias a que existen unos tipos de vídeo-marketing  muy concretos, el usuario los reconoce fácilmente y el productor puede desplegar todo su ingenio dentro de los márgenes establecidos, jugando incluso con ellos. Como norma general diremos que el formato elegido para producir nuestro vídeo no puede ser una carga para su contenido.

A continuación pasamos a enumerar los tipos de vídeo-corporativo más extendidos:

  1. PRESENTACIÓN DE NUEVOS PRODUCTOS O SERVICIOS. Son mucho más efectivos si anteceden a la aparición del producto o el servicio, pues generan mayor expectación. El truco de su éxito consiste en insinuar más que mostrar, pues la falta de detalle combinada con una exposición atractiva hace que el usuario quiera saber más. Para ello, el vídeo incluye nuestra dirección web, donde se dará toda la información a través de una landing page.
  2. CÓMO SE HACE. Los videotutoriales son los reyes de Youtube. Gracias a ellos, miles y miles de personas aprenden a realizar trabajos, a arreglar aparatos, a optimizar ejercicios, a profundizar… Son una manera perfecta de añadir valor a la red de usuarios y una manera muy eficaz de convertirnos en autoridad de nuestra materia. Muchas empresas temen este formato, pues en muchos casos el contenido va contra sus propios intereses. Sin embargo, con una buena estrategia, sea cual sea nuestro negocio, podemos atraer tráfico hacia nosotros si mostramos un grado de excelencia que destaque entre los demás.
  3. DEMOSTRATIVOS. Este tipo de vídeo está relacionado con el anterior. Suele mostrar los beneficios de un producto o servicio, explicando su funcionamiento, si bien está más enfocado en la parte publicitaria que en la práctica.
  4. COMPLEMENTARIOS. Si acompañamos un texto informativo con un vídeo sintético que lo complemente enfatizamos el contenido y aumentamos la probabilidad de un impacto positivo. Estos vídeos suelen ser parecidos a los infogramas, en los que priman los diagramas, los gráficos y los datos concisos.
  5. PUBLICITARIOS. Desde el punto de vista de la narración y la finalidad, este vídeo está basado en la publicidad tradicional que podemos encontrar en la televisión, con la diferencia de que en este caso podemos extendernos todo lo que queramos (con sentido común), pues los gastos de emisión no existen. Si bien, la tendencia actual es la de realizarlos breves y compactados (en tamaño) a fin de colocarlos en banners publicitarios en otras webs e, incluso, en dispositivos móviles.
  6. CATÁLOGOS. Las posibilidades de presentar nuestro catálogo de productos son ilimitadas, aunque lo normal, cuando utilizamos este formato, es crear un hilo narrativo que integre varios de esos productos, a modo de videoclip. Es tremendamente eficaz cuando somos capaces de relacionar nuestra marca con un modo de vida determinado.
  7. FORMATIVOS. Son los vídeos ideales si nuestra intención es la de generar confianza en nuestros clientes potenciales a través de los procesos de fabricación de nuestros productos o de la planificación de nuestros servicios. Entran directamente en los entresijos de nuestra empresa para acercarla a los usuarios y generar así confianza.
  8. IMAGEN CORPORATIVA. Muy relacionado con el anterior, va más lejos al procurar mostrar el valor humano que hay detrás de nuestra empresa, describiendo su historia, su fundación, su evolución, los logros, las dificultades superadas, las instalaciones, los procesos. Bien realizados, consiguen generar confianza y seguridad, pues se centran en el orgullo de pertenencia a un grupo humano que es más que una empresa.
  9. TESTIMONIALES. Si somos capaces de convencer a clientes satisfechos de que formen parte de nuestra campaña de marketing, estos vídeos son ideales. Generan seguridad y confianza, pues muestran a personas que ya han disfrutado de nuestros productos o servicios explicando los motivos, sus sentimientos, por qué repetirían, etc. Han sido tan utilizados que actualmente, a menos que sean ingeniosos, resultan poco efectivos, pues los usuarios desconfían de la veracidad del contenido e, incluso, de la identidad de sus protagonistas (podrían ser actores contratados).
  10. ENTREVISTAS. Fáciles de realizar, su verdadero trabajo está en la preparación. Son más creíbles cuanto más independiente sea el entrevistador de la figura que represente a nuestra empresa. Si están bien producidos y tienen un contenido relevante que aporte valor e interés, pueden resultar muy efectivos. Aquí, la naturalidad y la profesionalidad es esencial.

Termino aquí esta aproximacion al vídeo como canal para realizar una estrategia de marketing de contenidos. En el próximo artículo hablaré sobre una de las campeonas del content marketing y de la que más se abusa debido a su capacidad de viralización en redes sociales como Pinterest: la INFOGRAFÍA.

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David López
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